sábado, 12 de diciembre de 2009

La Sociedad esta en Crisis





Los tiempos han cambiado, y vaya que han cambiado sobre todo para nosotras las mujeres, que hemos logrado conquistar espacios realmente importantes, mujeres chilenas. Les hablo directamente del podio de la cocina, tomando como bastón de mando el cucharón de palo y como banda presidencial mi delantal de cocina. Les habla una mujer que junto con ser en primer lugar madre, es también una mujer profesional, que salio al campo laboral a trabajar, a ganarse el respeto, el orgullo, y la satisfacción de sentirse UNA, mujer trabajadora, mujer peleadora, luchadora. ¿Qué os puedo decir? Nuestra sociedad esta en una fuerte crisis. Estamos enfrentando como mujeres, la terrible disyuntiva de querer ser pilares fundamentales de nuestra familia, de ser madres y por otro lado de querer auto realizarnos como mujeres, en el ámbito profesional. y ¿con qué nos encontramos? Con una sociedad, que pese a que quiere y que desea que la mujer se inserte en el medio laboral, es caduca, antigua, con leyes de trabajo del siglo anterior, inflexible, con horarios de trabajo rígidos y machista. Una clara muestra de ello, es que esta sociedad, a los hijos se les llama "Cargas". Eso ya muestra una connotación negativa al tema familia... CARGA. Nuestra sociedad no se ha echo cargo de nuestra inserción en el mundo social, trayendo como consecuencia un costo altísimo, un ejemplo de ello es la baja tasa de natalidad, otro ejemplo, es el echo que un bebe tenga que pasar todo el día en la sala cuna porque sus padres deben cumplir la jornada laboral, trayendo como efecto que los lazos personales, familiares sean reemplazados por lazos institucionales, el daño social que se esta incurriendo con estos ejemplos es gravísimo. Esta crisis de sociedad con respecto de la mujer, familia y trabajo, tiene mucho que ver con los hijos, esta muy de la mano con la etapa de la vida de nosotras, como mujeres. Hoy en día, dada la inflexibilidad laboral, no es posible el emprendimiento, nos resulta extremadamente difícil, y mas aún, si no se tienen sobre todo el "Apoyo Incondicional" de la pareja y si no se tienen redes.



Nosotras, las mujeres, nos vemos enfrentadas a un mundo que esta preocupado de vivir el momento perfecto....buscar el momento perfecto para ser madres, buscar el momento para casarse, buscar el momento de salir nuevamente al campo laboral una vez que se ha dejado la etapa de crianza...buscar el momento ideal para... Y la verdad que en ésta búsqueda de momentos perfectos, hace que una se pierda las oportunidades, porque perdemos el sentido de estar alertas. Pero paradójicamente, junto con esta búsqueda de estos momentos, vivimos en un mundo de momentos imperfectos, por ejemplo, las crisis, tanto económicas como sociales y de géneros. Pero lo maravilloso de estos momentos imperfectos, es que nos hacen descubrir las potencialidades de nuestras vidas, que sin estas bienvenidas crisis, nos quedaríamos sin descubrir y seriamos total y altamente incapaces. Son precisamente estas crisis las que hacen que UNA sea el cambio, que nosotras seamos las protagonistas del cambio, y que no nos quedemos como simples espectadoras de este maravilloso cambio que se esta abriendo ante nuestros ojos. Son ellas las que nos permiten que desarrollemos nuestro potencial, ya que estas permiten aflorar lo mejor de UNA. Muchas veces con estas crisis, uno pierde el norte y no sabe dónde dirigir, o mas bien, no sabe cómo llegar a buen puerto, y con ello hay una pérdida de esperanzas, de energías y también de amor hacia UNA. Evidentemente, la solución no es el optar por la familia o el trabajo, si no mas bien nosotras mismas "hacernos cargo" de este cambio social que supone una nueva mirada, y esto es la integración de la familia. Y esta integración familiar, va mucho más allá de cuál es el rol del hombre o la mujer, si no más bien, cómo enfrentamos este desafío familiar en esta sociedad, por lo que el proyecto familiar de cada una de nosotras, queridas amigas, requiere potenciar las habilidades tanto nuestras como la de nuestros machos recios.