Ha pasado tiempo desde la última vez que escribí en mi espacio. Y vuelvo. Y al parecer no sólo vuelvo a escribir, sino también a mis sesiones de terapia psicoemocionalespiritualaboral. Después de haber echo un receso de muchísimos meses (por no decir una renuncia absoluta) y de haber jurado y recontrarejurado no volver a pisar nunca más en la vida una consulta de este tipo de especialidades, la semana pasada me encontré a las 9:00 de la mañana asistiendo a una nueva serie de sesiones de terapia. Y digo asistiendo, porque no es retomar algún tema que dejaste inconcluso, tipo stand by, sino que es partir casi de cero. Lo hice no sólo por los que viven conmigo (por mi negro y mi hijo), o por los futuros colegas, o por las amistades, sino principalmente por mí. Porque quiero ser una mujer feliz, quiero aprender a ser feliz con mi realidad... a no buscar una felicidad en situaciones que son hipotéticas, imaginarias, futuras o del pasado. Porque quiero aprender a quererme y aceptarme, con todo lo bueno y lo malo que hay en mi. Quiero crecer como persona. Quiero dejar de ser una mujer atávica, quiero dejar atrás las culpas y los miedos que se van acumulando a lo largo de la vida, quiero dejar de arrastrar el poncho de la herencia familiar. Porque de verdad, creo que la vida es demasiado buena y corta para pasarla mal. Porque quiero que mis hijos crezcan naturalmente, y entender que su proceso de crecimiento es parte de la vida y que es maravillo. Porque quiero llegar a viejita con mi pierna, pero enamorada y sana emocionalmente, con las menos rabias, con las menos frustraciones posibles. Hoy tengo el privilegio, de encontrarme con él, con sus ojos que son mi espejo y de mostrarme este camino. Quiero aprender a querer. Aprender que con cada encuentro, con cada mirada se pueden ir develando los secretos del alma y que estos merecen y deben ser cuidados como los tesoros mas grandes.
Y Tal vez para muchos, es casi imposible conseguir estos propósitos, y que es malgastar plata en terapias, para qué? Bueno, la verdad yo me encuentro en proceso de cambio y de crisis. Dicen que en cada uno de estos procesos, el hombre busca en su interior la respuesta a las verdades fundamentales. Creo que este proceso de búsqueda de respuestas, me permitirá saber quién soy. Sé que será un camino doloroso, pero me permitirá conocer mi grandeza. Quiero decir al mundo "esta soy yo", y no decir que soy la que no puede ser. No quiero seguir excluyendo de mi vida las crisis ni el dolor, con el fin de tener una vida pareja sin problemas, sino que quiero aprender a asumirlas. Quiero construir mis días con bases sólidas, no con hechos del día que me llevan de la nariz. Quiero llegar a tener Ese Estar, que es la capacidad más profunda, el poder detener el mundo y el proceso y el crecimiento y el desarrollo porque estoy contigo, porque tu eres el referente de mi existencia, por eso es que me estoy dando la oportunidad de aprender a ser Feliz.
